Las relaciones diplomáticas entre el Reino de España y la República de Corea han transitado por una senda ininterrumpida de amistad y cooperación desde que fueran establecidas en 1950, hace ahora setenta años.

 

No obstante, los contactos entre coreanos y españoles fueron durante mucho tiempo escasos y poco frecuentes. Eran como buenos amigos que, a pesar de apreciarse mutuamente, se visitaban solo muy de vez en cuando.

Eso ha cambiado. Hasta que la pandemia del Covid-19 frenara los viajes internaciones en todo el mundo, las visitas de turistas coreanos a España han crecido año tras año. Y de qué manera. Mientras que en 2012 vinieron 80.000, en 2019 lo hicieron cerca de 600.000, convirtiendo a Corea en el tercer mercado emisor más importante de Asia para España después de China y Japón. Nosotros en cambio visitamos bastante menos a nuestros amigos coreanos; tan solo 28.000 lo hicimos en 2018, aunque es posible que una vez que se restablezca la normalidad del tráfico internacional de pasajeros este número incremente como consecuencia del esfuerzo de Corea para atraer turistas (Corea este año fue el país socio en la Feria Internacional de Turismo, Fitur) y de la visita de Estado que el rey Felipe VI hizo a Corea del Sur en octubre del año pasado.

Pronto se verá que la visita de Su Majestad habrá servido no sólo para reafirmar los tradicionales vínculos de amistad entre ambos países, sino también y sobre todo para dar un fuerte impulso al intercambio comercial que en 2019 alcanzó los 5.375 millones de euros, pero que tiene aún mucho campo para seguir creciendo. Para impulsar las relaciones comerciales, el rey Felipe y el presidente de la República de Corea, Moon Jae-in, inauguraron en Seúl un encuentro empresarial que juntó a un buen número de empresas coreanas y españolas. 

En un mundo en el que algunos países están empecinados en poner trabas al libre comercio, España y Corea, por el contrario, están trabajando conjuntamente para que este sea lo más fluido y libre posible. Todos conocemos las prestigiosas empresas coreanas que operan en España desde hace tiempo, como LG Electronics, KIA Motors, Samsung y Hyundai, o más recientemente GS Inima Environment S.A. especializada en actividades del Medio Ambiente relacionadas con el tratamiento del agua. Asimismo, empresas españolas como Zara, Befesa, Amadeus, Mango y Gestamp, están bien establecidas en Corea, mientras que otras, como El Corte Inglés y Network Steel, son fuertes importadoras de productos de aquel país. 

Operaciones de joint venture entre empresas coreanas y españolas son cada vez más frecuentes. Destaca la inversión que Rpesol y la petrolera coreana SK hicieron en Ilboc, una planta productora de lubricantes en Cartagena, Región de Murcia, que exporta mayoritariamente al mercado europeo. La experiencia ha resultado tan positiva que Repsol anunció este año una fuerte inversión adicional en esa empresa. Además, la petrolera española y la automovilística coreana KIA Motors crearon Wible, una de las empresas de carsharing más conocidas en España. 

Grandes empresas constructoras de ambos países se han juntado en varias ocasiones para ejecutar proyectos de gran envergadura en terceros países, con resultados tan positivos para ambas partes que Corea está manifestando interés de ampliar a otros sectores ese esquema de cooperación empresarial. 

Por otra parte, se observa un creciente interés de algunas empresas coreanas de asociarse con empresas españolas para incursionar juntas en el mercado iberoamericano, aprovechando la dilatada experiencia y el conocimiento de la región de estas últimas. 

En la Cámara de Comercio España-Corea celebramos con entusiasmo estos primeros setenta años de relaciones diplomáticas entre Corea y España y estamos seguros de que las relaciones comerciales continuarán creciendo como consecuencia del talento y de la capacidad de emprendimiento de los empresarios coreanos y españoles.

 

España, un puente para América Latina

mapa espana latinoamericaEspaña ha apostado masivamente por América Latina. En las décadas pasadas, sus empresas se han convertido en algunos de los mayores inversores del continente, haciendo que España sea el inversor de mayor importancia en la región inmediatamente después de Estados Unidos. Además, España siempre ha sido imprescindible en las relaciones entre el viejo continente y América Latina.

Ahora, desde la Cámara queremos proponer como una de nuestras actividades principales y más importantes la creación de un vínculo...

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